TODOFITNESS.COM Basset Sport Wear
       
  Nutrición
  Kinesiología
  Entrenamiento
  Articulo de la     Semana
  Novedades
  Registrate     Ahora!!!
  Datitos de     Interés
  Comida Sana
  Tu Web Site
 
 

EL DEPORTE Y LA MUERTE SUBITA


Se define muerte súbita como aquel deceso producido 1 (una) hora después de iniciados los síntomas. Si bien este tipo de accidentes se da con alguna frecuencia en la vida diaria, no lo es tanto en atletas aunque, cuando ocurre en deportistas, generalmente se produce una gran conmoción en la comunidad debido a la fundada suposición de que aquel que hace deporte tiene minimizados los riesgos en cuanto a su salud. Este impacto es potencial cuando se trata de deportistas conocidos, en especial en el fútbol donde han habido varios casos en los últimos tiempos y que la gente difícilmente olvida.

Las estadísticas dicen que la muerte súbita en el atleta, previamente sano, está en el orden del 0,0005% al año. Si bien las causas pueden ser diversas, la etiología más frecuentemente señalada es la de origen cardiovascular. Así podemos mencionar a la enfermedad del músculo cardíaco de origen congénito (miocardiopatía hipertrófica) como la vedette que lidera todas las causas seguida por el sindrome de Marfán, las anomalías de origen de las arterias coronarias y la estenosis de la válvula aórtica, todas ellas de origen congénito. Luego, se pueden mencionar otras causas tales como el golpe de calor, el mal asmático (asma inducida por el esfuerzo), etc, generalmente muy infrecuentes debido a que los deportistas ya están bastante concientizados respecto de los recaudos a tomar para evitar estos males.

Respecto de la miocardiopatía hipertrófica o la hipertrofia septal asimétrica o la estenosis subaórtica hipertrófica dinámica son entidades que afectan al miocardio (músculo cardíaco) y que cursan con falta de aire (disnea), dolor de pecho (angina) y síncope por arritmias que casi siempre pueden ser detectadas en una prueba de esfuerzo ergométrica (!). La causa de la muerte en estos individuos está vinculada con un exceso de demanda de oxígeno por parte del miocardio no satisfecha lo que ocasiona los síntomas mencionados y desencadena las arritmias que comprometan la vida.
Algo parecido ocurre con la estenosis aórtica que implica una restricción a la salida de sangre del corazón por una obstrucción congénita de la válvula aórtica.

El síndrome de Marfán es una enfermedad compleja que presenta múltiples patologías en diferentes aparatos, por ejemplo luxación del cristalino, aneurisma de aorta toráxica, alteraciones musculoesqueléticas con hiperextensibilidad, pectum excavatum, aracnodactilia (dedos alargados), etc, todas relacionadas con la enfermedad subyacente que es la laxitud del tejido conectivo. La mayor mortalidad que esta enfermedad produce se debe a sus manifestaciones cardiovasculares (ruptura de un aneurisma de aorta). El biotipo corporal del hábito marfanoide es el longilíneo (alto y delgado), modelo de excelencia en muchas disciplinas deportivas.
En cuanto a las anomalías congénitas de las arterias coronarias es muy difícil hacer un diagnóstico ya que los portadores de las mismas son generalmente asintomáticos y en sus exámenes físicos no se encuentran anormalidades.

Lo que sí es importante recalcar es que la mayoría de estas patologías pueden y deben ser detectadas y tratadas convenientemente. En primer lugar los exámenes clínicos simples permiten detectar soplos característicos de las estenosis aórticas o de las miocardiopatías hipertróficas. Asimismo frente a un hábito marfanoide se procede rápidamente a solicitar algunos estudios que esclarezcan el diagnóstico. Un electrocardiograma devela el hallazgo de arritmias que orienten a un diagnóstico y desde ya la invalorable ergometría que detecta anormalidades durante el esfuerzo que no aparecen en reposo. Este es el objetivo sobre el cual se debe trabajar para que algunas muertes de atletas que compiten sin el verdadero conocimiento de su respuesta cardiovascular al ejercicio puedan ser evitadas.
Finalmente es importante recalcar la necesidad de realizar exámenes médicos exhaustivos y que, en virtud de comprobar algunos de estos padecimientos, conocer que el deporte competitivo debe ser evitado permitiendose una actividad física controlada y supervisada con monitoreo de la función cardiovascular.

Dr. Jorge Osvaldo Jarast.
www.cardiofitness.com.ar


 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 




Copyright. TodoFitness.com S.A
2000 Todos los derechos reservados